lunes, 10 de abril de 2017


Corea del Norte prueba otro motor para misiles

Por Idrees Ali y Phil Stewart


Foto de archivo de un lanzamiento de cohetes balísticos de Corea del Norte en Pyongyang. Mar 7, 2017. Corea del Norte realizó otra prueba de un motor de cohete que las autoridades estadounidenses creen que podría ser parte de su programa para desarrollar un misil balístico intercontinental, dijeron funcionarios a Reuters el lunes. KCNA/via REUTERS
Por Idrees Ali y Phil Stewart
WASHINGTON (Reuters) - Corea del Norte realizó otra prueba de un motor de misiles que las autoridades estadounidenses creen que podría ser parte de su programa para desarrollar un misil balístico intercontinental, dijeron funcionarios a Reuters el lunes.
El episodio se produce después de otra prueba este mes y es una nueva señal del avance del programa armamentista de Pyongyang, en medio de la preocupación estadounidense por otros ensayos nucleares y con misiles, posiblemente en el futuro cercano.
Varios responsables de Estados Unidos dijeron bajo condición de anonimato que la prueba más reciente se realizó el viernes por la noche y que el motor podría ser usado en un misil balístico intercontinental (ICBM, por su sigla en inglés).
El líder norcoreano Kim Jong Un dijo este mes que su país había efectuado una prueba de un nuevo motor de alta propulsión en su estación de lanzamiento de cohetes Tongchang-ri.
Kim también ha dicho que Pyongyang está cerca de un lanzamiento de prueba de un ICBM. La aislada nación ha realizado cinco pruebas nucleares y una serie de lanzamientos de misiles en represalia a las resoluciones de la ONU en su contra.
Corea del Norte ha estado probando motores de cohetes y escudos térmicos para un ICBM mientras desarrolla la tecnología para guiar a un misil tras su reingreso a la atmósfera después de un despegue, han dicho expertos.
Una vez desarrollado, un ICBM norcoreano podría amenazar a Estados Unidos, que está a unos 9.000 kilómetros de Pyongyang. Los ICBM tienen un rango mínimo de alrededor de 5.500 kilómetros, pero algunos están diseñados para viajar 10.000 km o más.
El secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, ha dicho que la respuesta militar estaría "sobre la mesa" si Pyongyang toma medidas para amenazar a las fuerzas de Corea del Sur y Estados Unidos.
Washington.- Tras la detonación de un pequeño artefacto de plutonio en 2006, la primera prueba que realizó el régimen de Pyongyang, ahora Corea del Norte cuenta con un sistemas de misiles tierra y mar ante las dudas de la comunidad mundial sobre su verdadera capacidad tecnológica.
El 9 de octubre del 2006, Corea del Norte anunció que había llevado a cabo con éxito su primera prueba nuclear. Se detectó una explosión nuclear subterránea, su rendimiento estimó menos de un kilotón, y se detectó una cierta salida radiactiva.
Casi tres meses después, el 6 de enero del 2007, el gobierno de Corea del Norte confirmó que tenía armas nucleares.
El pasado 5 de abril, Corea del Norte disparó un misil balístico, dos días antes del muy esperado encuentro entre los mandatarios de Estados Unidos, Donald Trump y de China, Xi Jiping, en el cual se analizará la situación sobre ese país asiático, entre otros temas.
“El desarrollo de varias clases de misiles representa un importante avance en el poder estratégico de Corea del Norte”, señaló el Lowy Institute.
El lanzamiento de un misil balístico Scud-ER del miércoles de la ciudad portuaria de Sinpo, la sede de una base de submarinos de Corea del Norte, indicó una evolución de armas disparadas desde tierra y mar, de acuerdo con el grupo de expertos de Australia.
Había similitudes fundamentales entre misiles con base en tierra, como el del miércoles, y el lanzado desde submarino conocido como Pukguksong-1 o KN-15 que fue puesto a prueba en agosto pasado, señaló el instituto
A la luz de esta semejanza, el lanzamiento del miércoles podría ser “una prueba de un misil lanzado desde un silo con base en tierra, o una prueba de los sistemas de misiles común a ambos.”, destacó
Debido a que el misil del miércoles solamente viajó 60 kilómetros horizontalmente, funcionarios de Estados Unidos consideraron el lanzamiento como un fracaso, pero el Lowy Institute sugiere lo contrario.
“El misil alcanzó una altitud de 189 kilómetros, hasta bien entrado el espacio exterior. Esto parece ser una prueba de una trayectoria alternativa, que expone el misil a diferentes condiciones. Pruebas de seguridad pudieron ser llevadas a cabo en este vuelo”, detalló.
La posibilidad de un lanzamiento desde bases móviles en tierra y mar trae varios beneficios a régimen de Pyongyang, que sostiene que sus sistemas son de carácter defensivo antes las amenzas de Estados Unidos y Corea del Sur.
Por un lado, los misiles serán más difíciles de detectar, de acuerdo con Bruce Klingner, investigador principal para el noreste de Asia de la Fundación Heritage. “Eso podría aumentar el riesgo para sus adversarios, a saber, Washington, Seúl y Tokio”, comentó.
Al lanzar simultáneamente varios misiles desde el campo, el régimen del líder norcoreano Kim Jong-un puede reducir la viabilidad de ataques preventivos de los aliados, lanzar ataques por sorpresa, utilizar este sistema de manera coercitiva y ser capaz de lanzar un segundo ataque, sostuvo Klingner en un comentario reciente.
Por otra parte, “el éxito de las pruebas utilizando combustible sólido significa menos tiempo que el necesario para un lanzamiento, lo cual limita el tiempo de aviso”, continuó.
Misiles de tierra y mar eran dos de los cuatro objetivos estratégicos que Corea del Norte adoptó tras la muerte del ex líder Kim Jong-il, en 2011.
Un programa dual de lanzamiento y un sólido programa de misiles fueron las otras dos metas, señaló Lorenzo Mariani, investigadora en el Instituto Affari Internazionali, una organización italiana sin fines de lucro.